Pantallas

Crea una rutina de pantalla más tranquila

Un principio y un final previsibles hacen que el tiempo de pantalla sea más intencional y facilitan las transiciones.

Elegid antes de reproducir

Acordad primero el vídeo o el número de vídeos. Un plan claro es más fácil de seguir que decidir mientras la siguiente recomendación ya aparece en pantalla.

Con niños pequeños, haz el plan visible y sencillo: “Una canción, un juego y después merendamos”. Los mayores pueden elegir entre dos opciones y repetir el plan con sus palabras.

Crea un comienzo previsible

Intenta utilizar las pantallas en un momento conocido del día. Comprueba el volumen, desactiva la reproducción automática cuando sea posible y coloca el dispositivo donde un adulto pueda ver y escuchar.

Mirad juntos cuando podáis

Ver el contenido en compañía permite hacer preguntas y observar qué ideas despiertan interés. Un comentario, un gesto de baile o una predicción convierten el visionado en una actividad compartida.

Utiliza siempre la misma señal final

Una frase, un temporizador o una actividad de cierre pueden señalar que el vídeo ha terminado. Avisa antes del último minuto y pasa a algo concreto, como dibujar, merendar o salir a jugar.

Mantén la flexibilidad: la rutina debe ayudar a la familia. Reduce o evita el tiempo de pantalla si el niño está cansado, alterado o le cuesta cambiar de actividad.

Sigue leyendo

Más consejos para niños y familias