Momento tranquilo

Cinco ideas sencillas para un momento de calma

Una pausa tranquila no necesita materiales especiales ni una planificación complicada.

1. Busca imágenes

Elige un color, una forma o un objeto conocido y encuentra cinco ejemplos en un libro o en la habitación. Turnaos para elegir lo siguiente.

2. Dibuja el sonido

Escuchad una pieza breve y dibujad líneas que expresen cómo suena. La música lenta puede inspirar curvas y un ritmo fuerte, puntos o zigzags.

3. Cuenta una historia con tres objetos

Elegid tres objetos cercanos e inventad una historia que los incluya. Empezad con una frase y añadid por turnos lo que ocurre después.

4. Clasifica despacio

Agrupad objetos seguros por color, tamaño o textura. Cuando estén listos, cambiad la regla y observad cómo se forman grupos nuevos.

5. Mira y recuerda

Observad varios objetos, cubridlos e intentad recordar cuáles eran. Empezad con tres y añadid más solo si el juego sigue siendo relajado.

Prepara una transición suave

Ten a mano una cesta con papel, lápices, libros u objetos seguros y deja elegir entre dos opciones.

Sin prisas: un momento tranquilo no exige silencio total. El objetivo es bajar el ritmo y hacer una pausa agradable.

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