Empieza por el niño
La edad orienta, pero niños de la misma edad pueden tener intereses, sensibilidades y niveles de atención diferentes. Piensa en lo que entiende, disfruta o le resulta abrumador.
Observa el ritmo y la presentación
Para los más pequeños, busca imágenes claras, lenguaje comprensible y tiempo suficiente para entender lo que sucede. Presta atención a sonidos repentinos o cambios de escena muy rápidos.
Adapta el contenido al propósito
Elige una canción activa para moverse, un juego para compartir o un vídeo tranquilo antes de una actividad relajada. Lo adecuado después del desayuno puede no serlo antes de dormir.
Revisa los vídeos desconocidos
Una vista previa permite comprobar el tono, el lenguaje, la publicidad y si el tema coincide con las expectativas familiares. Mira el principio, una parte central y el final.
Observa la respuesta
¿El niño canta, responde, pregunta o se frustra? Su reacción ayuda a decidir si continuar, hacer una pausa o elegir otra cosa.
Recuerda: cada niño responde de forma distinta. Cambia de actividad si el contenido resulta confuso, inquietante o demasiado estimulante.